Cuál es la diferencia entre crédito y préstamo

Antes de empezar quiero comentarte que este artículo tiene como antecesor el articulo llamado “La Intermediación Financiera, el negocio de los bancos” de este mismo portal; visítalo si deseas saber más, haciendo clic aquí.

Con frecuencia en América latina se suele confundir el crédito bancario con el préstamo bancario; sin embargo, existe mucha diferencia entre ambos conceptos y en la mayoría de países la diferencia suele ser la misma, en ambas operaciones activas de la banca se trata de colocar dinero en un cliente para ganar los intereses resultantes de dicha colocación, pero la diferencia se encuentra en cómo se entrega dicho crédito. Intuitivamente toda persona sabe que un crédito es algo así como una tarjeta de crédito que es entregada a un cliente; sin embargo, no todos saben que (por ejemplo) un crédito hipotecario, es en realidad un préstamo. Entonces estudiémos la situación para tener un concepto de crédito y un concepto de préstamo adecuados para contar con definiciones adecuadas.

Monedas apiladas

Qué es un préstamo bancario

El préstamo también conocido como mutuo, es una operación activa de la banca en virtud de la cual se otorga a un cliente un monto de dinero, que luego deberá devolver con los intereses comisiones y gastos. Cabe señalar que los préstamos no solamente son de dinero, también pueden ser bienes consumibles. Revisemos el siguiente concepto:

De acuerdo al Código Civil Peruano, el mutuo es un contrato por el cual el mutuante, prestamista o prestador se obliga a entregar al mutuatario, mutuario o prestatario una cantidad de dinero o bienes consumibles a cambio de que se le devuelvan otros de la misma especie, calidad o cantidad. En el préstamo bancario, el cliente recibe del Banco (en un solo acto) una determinada cantidad de dinero con el compromiso de devolver su importe más los intereses y comisiones convenidos en las fechas pactadas. El importe total contratado por el cliente es depositado en una cuenta y los intereses son calculados sobre la totalidad del préstamo.

En el Perú, los préstamos son productos bancarios con mucha demanda, son la fuente de financiamiento por excelencia, tanto de personas naturales (físicas) como jurídicas. Por lo general, las entidades financieras los otorgan exigiendo garantías personales (avales y fiadores) o reales (hipoteca, garantía mobiliaria / prenda y anticresis).

Las entidades financieras han recogido las diversas necesidades de sus clientes y en base a una sectorización por diversos factores están logrando satisfacerlos. Entre los tipos de préstamo más difundidos destacan: El préstamo de consumo, hipotecario, vehicular y de consumo.


(Betancourt Kanashiro, C.)

En virtud de esto, se puede entender que es préstamo toda operación en la que el dinero es entregado en su totalidad (de forma obligatoria) tras la firma del contrato y que se resuelve a pagar la totalidad del capital, intereses, comisiones y gastos pactados en el contrato.

Qué es un Crédito

Cuando hablamos de crédito, podemos establecer que también se trata de un contrato entre el intermediario financiero (banco financiera) y el deficitario (cliente prestamista), que se puede definir de la forma siguiente:

El crédito bancario es aquel contrato por el cual un banco pone a disposición de su cliente, a solicitud de éste y dentro de un límite pactado, cantidades de dinero dentro de un periodo preestablecido; por su parte, el cliente se obliga a pagar ciertas comisiones e intereses del saldo utilizado y de devolver el saldo líquido al culminarse la relación contractual.

En muchos países de Latinoamérica se confunde con frecuencia el Crédito con el Préstamo; incluso en países como Perú, México y Argentina los términos son equiparados como si fueran sinónimos; sin embargo, éstos se diferencian básicamente porque en el Préstamo el banco hace entrega en una sola vez, de una cantidad determinada de dinero, debiendo el cliente devolver dicha suma; a diferencia del crédito, en donde el banco pone a disposición del cliente hasta una determinada cantidad, pudiendo el cliente usarla paulatinamente, según sus necesidades.

Como se indicó, en la práctica bancaria peruana se emplea como término genérico “crédito” para referirse tanto a préstamos como créditos; pudiéndose observar oferta de productos denominados “Créditos Hipotecarios”, “Créditos Vehiculares”, “Créditos Personales”, los cuales en realidad son préstamos por ponerse el dinero a disposición del cliente por un monto determinado en un solo acto, no dándole la posibilidad al cliente de utilizarlo paulatinamente según su conveniencia.


(Betancourt Kanashiro, C.)

En ambos casos, tanto en crédito como en préstamo estamos hablando sobre operaciones activas de la banca o productos activos; este concepto ya lo hemos definido en nuestro articulo anterior. Sin embargo ahora haremos una pequeña clasificación.

Clasificación de las operaciones activas (tipos de créditos)

Ponemos entre paréntesis, tipos de créditos, cuando en realidad no referimos a operaciones activas (préstamos o mutuos y créditos en general), para evitar confusiones; sin embargo ya hemos definido adecuadamente la diferencia entre ambos tipos de operaciones. Ahora bien, pueden existir muchas clasificaciones sobre las operaciones activas, sin embargo, para una mayor compresión trataremos de clasificar en dos grandes ramas las operaciones activas, en aquellas que están destinadas a ser 1) personales y las que están destinadas a ser 2) empresariales o comerciales. Las primeras serán otorgadas únicamente a personas naturales sin negocio, mientras que las segundas se podrán colocar tanto a personas naturales como jurídicas, cuyo ingresos provengan de la actividad empresarial y en paises como Perú o Chile, se les conoce también como “créditos comerciales”, o simplemente crédito comercial.

Cuestiones previas

Se considera dentro de estas operaciones a todas aquellas operaciones activas (préstamos o mutuos y créditos en general) que son otorgados a personas naturales sin negocio. La interpretación y lo que conlleva esta introducción es simple, pero debemos estudiar bien los pormenores, así que los desarrollaremos en numerales para que pueda haber una interpretación correcta.

  1. Los préstamos y créditos personales no tienen las mismas tasas que los préstamos y créditos para negocios o comerciales, por lo mismo su tratamiento y evaluación son distintos, por ejemplo, la evaluación de riesgo. Cuando se otorga un préstamo personal se sabe que el cliente lo gastará en lo que se le ocurra y no rendirá cuentas al banco, además los ingresos de dinero con los que pagará dicho préstamo vienen de una labor más estable que la empresarial, pues dentro de la evaluación el banco ha evaluado no solo los ingresos sino además su antigüedad laboral y su estabilidad laboral; el primero valora la cantidad de tiempo que ha laborado el cliente y el segundo valora si ha habido interrupciones y de haber existido, por cuanto tiempo han sido, para ver si habría un impacto significativo en el normal pago del préstamo, por cuanto el riesgo no esta en la inversión del dinero prestado, de hecho es muy posible que no exista inversión sino gasto; no obstante, en un préstamos de negocios, en cualquiera de sus categorías, es importante para la institución financiera conocer el destino del dinero, porque ahora no se habla de gasto, sino forzosamente de inversión, y esta debe ser redituable, pues del nivel de rentabilidad de la inversión dependerá el pago del préstamo. Es por estas cuestiones (importantes) que los préstamos y créditos (operaciones activas) las dividiremos fundamentalmente en personales y de negocios.
  2. En Perú la ley 30532 es la ley del impuesto a la renta y en base a su reglamento publicado por el decreto supremo Nº 179-2004-EF nos indica que básicamente en Perú tenemos cinco categorías del impuesto a la renta. Son rentas de primera categoría: el alquiler de predios, subarriendo de predios, mejoras en locales, cesión de muebles y cesión gratuita de predios (Texto único ordenado del Impuesto a la Renta, art. 23, 2004). Las rentas de segunda categoría son aquellas que provienen de dividendos, acciones y ganancias de capital (TUO del Impuesto a la renta art. 24, 2004). Son rentas de cuarta categoría en virtud del artículo 33 del TUO del impuesto a la renta ya citado, el ejercicio individual de cualquier profesión, arte, ciencia, oficio o actividades no incluidas expresamente en la tercera categoría (Ob. Cit.), generalmente se declara con Recibo por Honorarios. Finalmente, la quinta categoría son los ingresos obtenidos por:

a) El trabajo personal prestado en relación de dependencia, incluidos cargos públicos, electivos o no, como sueldos, salarios, asignaciones, emolumentos, primas, dietas, gratificaciones, bonificaciones, aguinaldos, comisiones, compensaciones en dinero o en especie, gastos de representación y, en general, toda retribución por servicios personales. No se considerarán como tales las cantidades que percibe el servidor por asuntos del servicio en lugar distinto al de su residencia habitual, tales como gastos de viaje, viáticos por gastos de alimentación y hospedaje, gastos de movilidad y otros gastos exigidos por la naturaleza de sus labores, siempre que no constituyan sumas que por su monto revelen el propósito de evadir el impuesto. Tratándose de funcionarios públicos que por razón del servicio o comisión especial se encuentren en el exterior y perciban sus haberes en moneda extranjera, se considerará renta gravada de esta categoría, únicamente la que les correspondería percibir en el país en moneda nacional conforme a su grado o categoría.

b) Rentas vitalicias y pensiones que tengan su origen en el trabajo personal, tales como jubilación, montepío e invalidez, y cualquier otro ingreso que tenga su origen en el trabajo personal.

c) Las participaciones de los trabajadores, ya sea que provengan de las asignaciones anuales o de cualquier otro beneficio otorgado en sustitución de las mismas.

d) Los ingresos provenientes de cooperativas de trabajo que perciban los socios.

e) Los ingresos obtenidos por el trabajo prestado en forma independiente con contratos de prestación de servicios normados por la legislación civil, cuando el servicio sea prestado en el lugar y horario designado por quien lo requiere y cuando el usuario proporcione los elementos de trabajo y asuma los gastos que la prestación del servicio demanda.

f) (53) Los ingresos obtenidos por la prestación de servicios considerados dentro de la cuarta categoría, efectuados para un contratante con el cual se mantenga simultáneamente una relación laboral de dependencia.


(TUO, DS Nº 179-2004-EF, Perú 2004)

Entendemos pues de ahora en adelante que normativamente, se entiende por ingresos para operaciones activas (bancarias) personales, los devenidos de las categorías: primera, segunda, cuarta y quinta, del impuesto a la renta. Esta cuestión es muy importante que se entienda.

4. Todas las instituciones financieras tienen normas crediticias, que comúnmente llaman “pauta crediticia”, la cual es la guía fundamental del accionar del analista de créditos o funcionario de negocios, por lo que se recomienda, pese a que normativamente entendemos que (al menos en Perú) los ingresos “personales” son los detallados en el numeral anterior, a quien labore o aspire laborar en banca, estudie y conozca la pauta crediticia de su institución financiera puesto que esta puede diferir al presente análisis, por razones particulares de la entidad financiera; por ejemplo, en Mibanco pueden considerar los alquileres como ingresos “aptos” para la otorgación de un préstamos de negocios o una línea de crédito para empresas lo cual por ejemplo no se contempla en la pauta crediticia del Banco de crédito BCP, en la que se indica que los ingresos de alquileres no se pueden considerar para dichas otorgaciones y solo será considerado para la otorgación de préstamos personales siempre y cuando se cumpla ciertos requisitos como por ejemplo, que se declare dichos alquileres y se pague impuestos por dichos ingresos además de contar con los contratos de  los alquileres (para garantizar la antigüedad, continuidad y estabilidad de los ingresos).

Así queda definido los ingresos personales para las operaciones activas personales; a partir de esto vamos a comenzar a definir cada una de las operaciones para su correcta comprensión. En el proximo articulo definiremos los créditos personales y los préstamos personales.